Después de vacunar al niño | After your child’s Pfizer vaccination

Como todos los medicamentos, la vacuna de Pfizer puede provocar efectos secundarios en algunos niños. Esta es la respuesta normal del organismo y significa que la vacuna está funcionando.

La vacunación es una forma importante de proteger a los niños, al igual que protegerlos del sol o ponerles el cinturón de seguridad. Protege a los niños de muchas enfermedades graves y detiene la propagación de la enfermedad en la familia y la comunidad.

Para que el niño esté completamente inmunizado contra la COVID-19, debe recibir dos dosis, que se administran con 8 semanas de diferencia. El intervalo se puede acortar a un mínimo de 21 días si es necesario, por ejemplo, si el niño va a empezar a recibir un tratamiento importante con inmunosupresores.

La vacuna de Pfizer para niños de 5 a 11 años ha sido sometida a ensayos clínicos con niños de esa franja de edad y, en general, los efectos secundarios que se registraron fueron leves, no duraron mucho y fueron similares a los de otras vacunas habituales.

Posibles efectos secundarios

Como ocurre con todos los medicamentos, después de la vacuna el niño puede presentar algunos efectos secundarios leves durante 1 o 2 días. Esto es común y constituye una señal de que el organismo está aprendiendo a combatir el virus.

La mayoría de los efectos secundarios no duran mucho tiempo y en la mayoría de los casos no inciden en las actividades cotidianas. Si el niño no presenta ningún efecto secundario, también está bien: la vacuna estará funcionando de todos modos.

Las reacciones que se han notificado con más frecuencia son las siguientes:

  • dolor, hinchazón o enrojecimiento en la zona de la inyección;
  • cansancio o fatiga;
  • dolor de cabeza;
  • dolores musculares o dolor en las articulaciones;
  • escalofríos o fiebre;
  • náuseas.

Si el niño siente molestias, puedes hacer lo siguiente:

  • colocarle un paño frío y húmedo o una bolsa de hielo en la zona de la inyección durante un breve período de tiempo;
  • procurar que descanse y beba mucho líquido;
  • darle paracetamol en primera instancia o ibuprofeno si los síntomas persisten;
  • pedir orientación a tu profesional sanitario si tienes dudas o los síntomas empeoran, o llamar a la línea de salud al 0800 358 5453.

Reacciones alérgicas

Existe la posibilidad de que se presenten reacciones alérgicas graves, pero estas son muy poco frecuentes. Los vacunadores de Nueva Zelanda están capacitados para tratarlas. Informa al vacunador si el niño no se encuentra bien o si hay algo que te preocupa, ya que las reacciones alérgicas graves se producen rápidamente después de la vacunación. Es por eso que al niño lo controlan durante 15 minutos después de la vacunación.

Solicita atención médica

Hay algunos efectos secundarios que son más graves, pero que ocurren con muy poca frecuencia, como una reacción alérgica grave o una inflamación del corazón (miocarditis o pericarditis).

La miocarditis y la pericarditis son efectos secundarios muy poco frecuentes pero graves de la vacuna de Pfizer. En los ensayos clínicos no se observaron casos en niños de 5 a 11 años, pero es importante conocer los síntomas sin importar qué edad tenga la persona vacunada.

Si el niño presenta alguno de estos nuevos síntomas, debes solicitar asistencia médica, especialmente si los síntomas no desaparecen:

  • opresión, pesadez, incomodidad o dolor en el pecho o el cuello;
  • dificultad para respirar o recuperar el aliento;
  • sensación de debilidad o aturdimiento;
  • sensación de que el corazón aletea o late rápido o con fuerza, o de tener palpitaciones. 

Notificar las reacciones

Es importante que notifiques las reacciones que tenga el niño tras la vacunación contra la COVID-19, para que podamos seguir controlando la seguridad de la vacuna.

Puedes notificar los efectos secundarios que se presenten en report.vaccine.covid19.govt.nz (external link), o hablar con tu prestador de atención médica si deseas hablar sobre la posibilidad de notificarlos. No es necesario estar seguro de que la vacuna haya causado la reacción para notificarla.

Es posible que después de la cita de vacunación contra la COVID-19 también recibas un mensaje de texto en el que se te pedirá que contestes una breve encuesta sobre las reacciones que el niño pueda haber tenido. La participación en la encuesta nos ayuda a conocer mejor la vacuna en Nueva Zelanda. La encuesta es opcional y en cualquier momento puedes optar por no responderla. Puedes responder al mensaje de texto de forma gratuita. Hay más información sobre la encuesta en Medsafe.govt.nz/COVID-safety-reporting/. (external link)

Si tienes dudas sobre los síntomas de tu hijo, llama a la línea de salud al 0800 358 5453.

Si tienes alguna inquietud urgente relacionada con la seguridad del niño, llama al 111 y diles que lo has vacunado contra la COVID-19 para que puedan evaluar la situación correctamente.

Las vacunas nos protegen

Las vacunas ayudan a proteger a personas de todas las edades contra muchas enfermedades infecciosas, como el sarampión y la gripe. Habla con tu prestador de salud para comprobar que tú y tu familia estén al día con las vacunas.

No hay interferencias con el calendario de las demás vacunas, como la del sarampión, las paperas o la rubéola: no es necesario retrasar ninguna de esas vacunas.

Visita health.govt.nz/immunisation (external link) para obtener más información.

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