Variantes del virus que causa la COVID-19 | COVID-19 variants

Las diferentes variantes del virus de la COVID-19 pueden afectar la rapidez con la que se transmite el virus o la forma en que afecta a quienes contraen la enfermedad.

Los virus se modifican y mutan como parte de un proceso natural. El virus que causa la COVID-19 ha ido cambiando con el tiempo a medida que se adapta a los seres humanos. Esto ha dado lugar a nuevas variantes, entre ellas, la variantes delta y ómicron.

Las diferentes variantes del virus de la COVID-19 pueden afectar la rapidez con la que se transmite el virus o la forma en que afecta a quienes contraen la enfermedad.

La variante delta

La variante delta se ha extendido rápidamente por todo el mundo. Las personas infectadas con esta variante:

  • pueden enfermar de mayor gravedad en comparación con quienes contraen otras variantes del virus;
  • tienen un mayor riesgo de ser hospitalizadas;
  • parecen tener más cantidad de virus (mayor carga viral) y durante un período más largo en comparación con otras variantes;
  • pueden no presentar síntomas (ser asintomáticas) en el período en que contagian.

La vacunación y la variante delta

Si estás completamente vacunado, tienes un alto grado de protección contra la infección por la variante delta y un grado aún mayor de protección contra la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte.

Dos dosis de la vacuna de Pfizer tienen una eficacia de entre el 64% y el 95% contra los síntomas de la enfermedad. La eficacia de dos dosis de la vacuna de Pfizer contra la hospitalización o la enfermedad grave debida a la infección por la variante delta es de alrededor del 90% al 96%.

La variante ómicron

La variante ómicron se encontró por primera vez en noviembre de 2021 y fue clasificada como una variante preocupante por la Organización Mundial de la Salud. Se ha extendido rápidamente por todo el mundo y ya está presente en más de 70 países. Los primeros datos sugieren que es probable que ómicron sea más transmisible que las variantes anteriores del virus de la COVID-19, incluida la delta.

Todavía estamos aprendiendo sobre esta variante del virus. Los primeros informes sugieren que, en comparación con la variante delta, ómicron:

  • es más transmisible;
  • puede causar síntomas similares, pero hacen falta más datos;
  • tiene tasas de hospitalización similares, pero se necesita más información para determinar la gravedad de la enfermedad.

La vacunación y la variante ómicron

Los primeros análisis indican que la vacuna de Pfizer proporciona cierta protección contra la enfermedad sintomática causada por la variante ómicron, pero que esta protección disminuye con el tiempo. Una dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer aumenta la protección.

Información sobre las dosis de refuerzo

Vacunarse

La vacuna contra la COVID-19 es gratuita, voluntaria y está disponible para todas las personas de 5 años o más que se encuentran en Nueva Zelanda, sin importar qué visa posean o cuál sea su situación en lo que atañe a la ciudadanía.

Visita la Agenda de vacunación (external link) o llama a la línea de salud de vacunación contra la COVID-19 al 0800 28 29 26 para agendar una hora. Todas las llamadas son gratuitas y el equipo está disponible de 8:00 a 20:00, los siete días de la semana. Si lo necesitas, puedes solicitar un intérprete.

Ninguna vacuna es 100% eficaz, por lo que existe la posibilidad de que una persona vacunada se infecte con la variante delta y transmita el virus a otras personas. Por eso, además de la vacunación tenemos que aplicar todas las medidas disponibles para evitar enfermarnos y que enfermen otras personas de la comunidad.

Cómo podemos protegernos

La detección temprana de casos, el rastreo de contactos, y el aislamiento de las personas infectadas y sus contactos son esenciales para detener la propagación de todas las variantes de COVID-19.

Podemos erradicar los brotes comunitarios de la forma más rápida posible si: